Los españoles ignoran la dieta mediterránea
A pesar de que los españoles se enorgullecen de la llamada dieta mediterránea y conocen sus beneficios en la salud física y psíquica, sólo un 16% la sigue. Según los expertos esta alimentación es, más que una dieta, un estilo de vida saludable.
Aceite de oliva, grasas de pescados azules, legumbres, frutas, cereales, frutos secos y vino. Estos son los ejes que sustentan la dieta mediterránea, de la que tanto presumen los españoles, aunque, precisamente, este país es uno de los más reacios a seguir este tipo de alimentación.
De hecho, España es uno de los cuatro países del mundo que más ha perdido el hábito de la dieta mediterránea, después de Grecia. “Es paradójico que a medida que se van conociendo más beneficios de nuestra alimentación más la abandonamos”, explica Miguel Ángel Almodóvar, sociólogo especializado en nutrición y gastronomía y presidente del Comité de Difusión del Salón de Dieta Mediterránea y Salud.
Precisamente para tratar de mitigar esta fuga de nuestra dieta, ayer arrancó en Madrid la primera edición del Salón de Dieta Mediterránea y Salud, con el objetivo de hacer llegar, hasta el próximo domingo, al “gran público” los beneficios de esta alimentación.
Según un estudio elaborado el pasado verano por la Federación Española de Asociaciones de Amas de Casa, un 75% de los españoles da una valoración muy alta a la dieta mediterránea, pero sólo un 16% confirma que sigue esta alimentación.
En su opinión, esto se debe a que los españoles creen que los beneficios de esta dieta “están a su alcance”, por lo que, según Almodóvar, prefieren “dejar la comida sana para mañana”. Sin embargo, advierte de que “no por ser españoles y nacer en un país mediterráneo gozaremos de los beneficios” de esta dieta.
De hecho, el 15% de los españoles es obeso y el 37% pesa más de lo que debería y pese a estos datos en España “se desdeña la dieta mediterránea y se deja para mañana”.
Por ello, asegura que es preciso “crear una conciencia de que invertir en salud nunca es gastar”, porque de lo contrario, explicar, sería poner precio a la salud. A su juicio, “hay que invertir en salud física, mental y sexual, porque todo esta relacionado”.
En este punto, señala la importancia de la actividad física, que ya forma parte de la pirámide alimenticia. “El ejercicio es algo básico, porque el abandono de la dieta mediterránea unido al sedentarismo puede hacer que por primera vez en la historia los hijos puedan tener una menor esperanza de vida que sus padres”, advierte Almodóvar.
Cambios sociales
Y esto se debe, según el análisis de Almodóvar, a los cambios sociales y los nuevos modos de vida que tiene la sociedad, sobre todo, tras “la incorporación de la mujer a los procesos productivos externos y con la pérdida de hábitos de comida en familia”.
“Vivimos en una sociedad muy hedonista, en la que predomina la cultura del no esfuerzo”, lamenta el sociólogo nutricionista, al tiempo que asegura que esto “afecta no sólo a la alimentación sino también a la vida familiar y social”.
Así, Almodóvar incide en que hay estudios sobre psiquiatría que han puesto de manifiesto los beneficios que tiene esta dieta para reducir en un 40% de las depresiones, además de contribuir a evitar problemas cardiovasculares, prevenir el cáncer o el alzheimer.
¿Qué hacemos mal?
Uno de los problemas de los españoles, que están acentuando la pérdida de la dieta mediterránea, es el abandono de ciertas costumbres sociales que siempre han caracterizado a España.
Almodóvar destaca, por ejemplo, la poca importancia que en la actualidad se le da al desayuno. “En la infancia uno de los problemas es la falta de desayuno, lo que deriva en que a media mañana los niños sufran pájaras como las que padecen los ciclistas, es decir una hipoglucemia que te deja completamente inútil para todo servicios, lo que podría explicar que España esté a la cabeza de Europa en fracaso escolar”, explica el sociólogo nutricionista.
En su opinión, “la dieta mediterránea forma parte de un estilo de vida y de una forma de comportarse”. Esta dieta es un 50% nutricional y otro tanto afecta al modo de vida y a la prevención, ya que contiene antioxidantes para el envejecimiento y la lucha contra las enfermedades crónicas.
Esto, explica Almodóvar, también tiene que ver, por ejemplo, con el consumo moderado de alcohol. “En España siempre se ha bebido de una forma muy cultural, comiendo y en las horas en las que se debía”, subraya Almodóvar, al tiempo que señala que este consumo moderado es “una forma cultural y social, de una forma mediterránea de beber, con un tapita y hablando en torno a una mesa”.
En este sentido, el sociólogo destaca que es necesario “conocer los beneficios del vino” y ha citado al enólogo Jesús Flores, quien afirma, según Almodóvar, que “la forma de evitar el alcoholismo juvenil, un problema esencial en este país, debería ser que los niños bebieran vino en su casa, pero como se ha bebido siempre, con agua o gaseosa tintada con vino, para que entiendan la cultura del vino en lugar de la cultura de la borrachera sin más”.
Talleres y catas de degustación
La primera edición de este Salón de Dieta Mediterránea y Salud tiene un objetivo claro: hacer llegar el mensaje de los beneficios de la dieta mediterránea al gran público.
Almodóvar señala que hasta ahora las iniciativas siempre se han dirigido a expertos, médicos o políticos, pero es el momento de llegar al gran público, porque “paradójicamente a medida que se están conociendo los beneficios de esta dieta la gente la va a abandonando”.
Por ello, incide en que este salón “no es una feria comercial propiamente dicha”, ya que, añade, “no se va a vender nada, salvo imagen”.
Así, en estos cuatro días se celebrarán talleres para impulsar la participación del público y enseñarles “cómo preparar los alimentos, cómo beber el vino con las comidas o cómo hacer agradable las frutas y las verduras a los niños”, entre otros.
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