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Aliméntate bien en la tercera edad

Miércoles, 9 de Diciembre de 2009

Nutrirse bien es importante en todas las etapas de la vida, pero en la tercera edad, es fundamental.

Una buena alimentación aporta los nutrientes necesarios para aumentar la agudeza mental y los niveles de energía, fortalecer el sistema inmunológico, resistir enfermedades y recuperarse con mayor rapidez.

Conforme se envejece, la relación con la comida cambia junto con el cuerpo: si de joven, los alimentos chatarra no ocasiona ni cosquillas, en la vejez puede causar estragos. Comer bien en la tercera edad es la clave para mantenerse con una mente aguda, un balance emocional, un sistema inmune fuerte, una actitud positiva y mucha energía.

Obstáculos en la dieta

Existen obstáculos que evitarán que lleves una dieta adecuada. Estos obstáculos surgen con la edad y son de diversos tipos: desde los físicos hasta los emocionales: los cambios en el estilo de vida son muchísimos, pues el adulto mayor, en caso de enviudar, tiene que aprender a vivir solo, y acostumbrarse a ello es difícil. La soledad y la depresión, así como algunos medicamentos y malestares físicos, también afectan la dieta y el apetito.

El metabolismo disminuye su absorción efectiva de nutrientes después de los 40 años, además de generar menos saliva y ácidos estomacales. Cada año el metabolismo se vuelve un poco menos eficiente. Por ello tiene que comer alimentos más nutritivos para compensar esos nutrientes que no se absorben. Un multivitamínico también es una buena solución.

Los mejores alimentos que puede consumir son los que se comen de forma natural y enteros, como las frutas y verduras, los granos enteros, las nueces y las legumbres. También incluya lácteos ricos en calcio y carnes sanas y llenas de proteínas como el pollo, el pescado y el huevo. Algunas otras recomendaciones que puede seguir para mantener una alimentación benéfica para su edad son las siguientes:

- Aumenta tu consumo de agua.

- Es importante obtener la cantidad recomendada de vitaminas y minerales necesarios.

- Incluye alimentos ricos en fibra para reducir el estreñimiento.

- Si consumes más calcio y vitamina D ayudará para tu salud y fortalecimiento de tus huesos.

- Reduce el azúcar.

- Consume menos sal para retener menos líquidos y evitar la presión alta.

- Mantén un colesterol bajo consumiendo pocas grasas.

Debido a los cambios de estilo de vida y a un metabolismo más lento, toma en cuenta la calidad y la cantidad de los alimentos. Para controlar tu peso y mantener una salud óptima, enfócate en comer con eficiencia: escoge alimentos con un alto valor nutricional y no calórico.

Perdiendo el apetito

Todo lo anterior no tiene sentido si no sientes hambre. Consulta a tu doctor para saber si esto se debe a algún medicamento; y de ser así, analizar si se puede cambiar de dosis o de medicina.

Si no sientes hambre porque muchas cosas te saben insípidas, prueba estos ingredientes que le dan más sabor a las comidas y son nutritivos:

1. Aceite de oliva

2. Vinagres

3. Ajo

4. Cebolla

5. Especias, incluyendo canela, clavo, jengibre y cúrcuma.

Si no quieres aburrirte de comer lo mismo, también puedes probar cambiando algunos alimentos. Por ejemplo, consume pan integral, multigrano o de avena, en lugar de pan blanco. Incluso existen panaderías y tiendas de autoservicio que producen panes con recetas de Europa o Asia: así puedes conseguir pan de frutos secos, de cebolla, de ajo, ciabatta, etc.

Comer bien a tu edad es más fácil de lo que crees: enfócate en los carbohidratos buenos, prefiere los productos hechos con granos enteros – arroz, pan integral, avena – en lugar de los hechos con harina refinada como el pan blanco.

Lo crudo tiene más fibra: Come por lo menos una porción diaria de sus frutas y verduras en forma cruda. Además de mantener su valor nutricional alto en fibras, vitaminas, minerales y enzimas, es una forma fácil de eliminar el estreñimiento y no requieren preparación.

La mejor forma de cocinar vegetales es al vapor: preserva más nutrientes. La segunda opción más saludable es sofriéndolos. Hervirlas libera nutrientes al agua, pero puedes utilizarla para hacer caldo.

Escoge proteínas magras: Aves, pescado, huevos, frijoles, nueces y tofu son todas fuentes de proteínas, por lo que es fácil variarlas. Prueba cocinando pollo o pavo sin piel o pescado horneado, asado, hervido o al vapor y gozará de una comida con mucho sabor, sin grasa y baja en colesterol.

Mucho calcio: Todos los lácteos no son creados igual. La leche, el queso y el yogur retienen su contenido de calcio, a diferencia del queso crema, la crema y la mantequilla. Escoge productos bajos o libres de grasas. Si eres intolerante a la lactosa, consume productos bajos o libres de lactosa. O si lo prefieres, consume un suplemento alimenticio para seguir obteniendo los beneficios del calcio.

Escoge bien las grasas a consumir: Opta por grasas saludables como el aceite de oliva y de girasol, aguacates, nueces y semillas.

fuente/impre.com/

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