La última moda gastronómica: no ver lo que se come
En la oscuridad se ha hecho prácticamente de todo, y ahora se puede incluso cenar. ¿Una cena Dogma? No, una cena al estilo Dans Le Noir?, la cadena de restaurantes que nació en París en 2004 y que ahora abre su cuarto local en Barcelona -tras haber triunfado en Londres y Moscú- en la víspera de año nuevo y en el barrio joven y bohemio del Borne: a oscuras, sin ver lo que se come, sin saber ni siquiera lo que se está comiendo.
“No tenemos un menú escrito”, explica Maite Sutto, propietaria de la franquicia barcelonesa de Dans Le Noir? junto con su marido Christophe. “Cuando llegas al restaurante lo primero que te encuentras son unas taquillas en las que dejas todos tus efectos personales, en especial los que emitan luz: el reloj, el teléfono móvil…”. Por supuesto, no se puede fumar. Acto seguido, se le pregunta al comensal si padece algún tipo de alergia o deficiencia, o si prefiere una cena vegetariana, y en función de eso se elegirán los platos que se degustarán en una sala completamente a oscuras en la que los únicos sentidos con un mínimo de utilidad son el tacto -”sí que se usan los cubiertos, aunque cada uno puede comer como más le apetezca”, detalla Maite-, el olfato y, cómo no, el gusto.
Después de la cena, y una vez fuera del comedor -que permanece siempre a oscuras, un pequeño secreto para quien no sea empleado del restaurante-, al cliente se le muestran los platos que ha degustado. “Nuestra cocina es de aquí, francesa, catalana. Es decir, es una cocina sencilla, son sabores reconocibles, de los que puedes comer cada día. Si notas que algo sabe a zanahoria, es que es zanahoria. No buscamos sabores raros para despistar”, explica Maite Sutto.
Los precios están entre los de un restaurante de alta cocina y los del menú del mediodía: 32 euros las “tapas brunch” -que sólo se sirven en fin de semana- y 59 euros el menú gastronómico completo, que además de la selección de platos sorpresa también incluye el vino, y que se sirve sólo de noche.
Cita gastronómica a ciegas
El menú. Es completamente secreto. El comensal nunca sabe lo que está comiendo y se deberá guiar por los sabores que pueda reconocer.
La cocina. Básicamente, mediterránea. Dans Le Noir? huye de la ‘nouvelle cuisine’, pero sin descuidar la calidad. Sólo se evitará cocinar lo que afecte la salud o las convicciones éticas: alérgicos y vegetarianos son bienvenidos.
fuente/elmundo.es/